Carcasas de caja de cambios para camión: campana de embrague, cuerpo central, tapa posterior y carcasa del divisor. Es la pieza que da geometría a todo el conjunto, así que una carcasa golpeada o con un alojamiento de rodamiento ovalado no se recupera con juntas: hay que sustituirla.






































Los motivos habituales son tres: rotura por golpe tras un accidente o un desprendimiento de árbol, alojamiento de rodamiento ovalado por trabajar con holgura, y rosca o cara de apoyo dañada en la unión con el motor o con el puente.
Una fuga por la junta de la tapa no obliga a cambiar carcasa: se resuelve con el juego de juntas. Pero si el plano está alabeado por un apriete desigual, la junta nueva volverá a llorar.
La carcasa se pide por el número de caja de la placa, porque un mismo modelo tiene versiones de campana distintas según el motor al que va acoplado y según lleve o no toma de fuerza. Comprueba antes de encargar: número de tornillos de la campana, diámetro de centraje, salidas de TDF y posición del mando.
Al montarla, renueva casquillos de centraje, tornillería y el juego de juntas completo; son piezas que no se reutilizan.