Recambios para la caja de cambios de camiones y vehículos industriales, sea manual, automatizada o automática: sincronizadores, trenes de engranajes, ejes, horquillas de selección, retenes y elementos del divisor. El listado siguiente reúne referencias para cambios manuales y automatizados de tractoras, rígidos y maquinaria pesada, filtrables por marca de caja, subcategoría y referencia para llegar directo a la pieza concreta que necesita tu reparación, tanto en despiece interior como en elementos de mando.



































Escríbela en el buscador del panel de filtros. Acepta referencia propia, código OEM, nombre de la pieza y marca; el listado se filtra mientras escribes.
En Filtros → Marca eliges el fabricante de la caja y el listado se queda sólo con sus referencias. Es el primer paso para acotar un catálogo de miles de piezas.
Con la categoría ya seleccionada se activa Subcategoría: sincronizadores, engranajes, horquillas, ejes… Marca y subcategoría se combinan, así que llegas a la pieza concreta en dos clics.
Desde móvil o tablet, el panel se abre con el botón Filtros que aparece sobre el listado. Si no localizas la pieza, envíanos la placa de características de la caja o el número de bastidor desde contacto y la identificamos nosotros.
Antes de pedir una pieza conviene tener claro qué familia de caja monta el vehículo, porque el despiece cambia por completo de una a otra:
Cómo saber cuál lleva tu camión: la placa de la caja va remachada en la carcasa, normalmente en el lateral izquierdo o sobre la tapa superior. Trae el tipo (por ejemplo 16S 2220 TO o GRS 905) y el número de serie, y en ZF además la referencia de lista de piezas de 10 dígitos (1343 xxx xxx). Con una foto de esa placa y la referencia grabada en la pieza dañada identificamos el recambio exacto; el modelo de camión por sí solo no basta, porque un mismo chasis se vendió con varias cajas.
Una caja de camión es un tren de engranajes en baño de aceite gobernado por un sistema de selección. Las familias que más se sustituyen:
La caja avisa antes de romper. Lo que se nota desde la cabina:
Un detalle que ahorra diagnósticos: si el ruido cambia al pisar el pedal, el foco suele estar en el conjunto de embrague y no dentro de la caja.
El dato decisivo no es el camión, sino la caja: un mismo modelo de tractora sale de fábrica con varias denominaciones de cambio.
Contar dientes y estrías antes de pedir evita recibir una pieza incompatible.
En el interior de un cambio, el material y el tratamiento térmico sostienen la vida útil. Un engranaje cementado y templado según especificación aguanta el par de un motor industrial; uno que no lo está se pica en pocos meses.
La pieza original garantiza esa especificación de origen. El equivalente de fabricante especializado en transmisión industrial trabaja con la misma exigencia y mantiene en circulación cajas con años en servicio.
Lo que nunca compensa es mezclar procedencias dentro del mismo tren: sincronizador de un fabricante con manguito de otro termina en un ajuste que no sincroniza bien.
La caja no se estropea por kilómetros, se estropea por temperatura y por aceite fuera de especificación.
Abrir una caja exige banco de trabajo, capacidad de elevación para maniobrar el conjunto y limpieza absoluta: una viruta olvidada arruina el trabajo. Si prefieres no abrirla en tu taller, en Repuestos Nicolás hacemos la reparación de cajas de cambios de camiones en nuestro taller de Getafe (Madrid): diagnóstico, reconstrucción con piezas nuevas y prueba en banco.
La parte crítica son los reglajes: precarga de rodamientos, juego axial de los trenes y posición de horquillas se ajustan con útiles de calado, comparador y dinamométrica según los valores del fabricante. Los útiles específicos para taller de camión no tienen sustituto improvisado: extractores de piñón, prensas y calas de reglaje.
Errores frecuentes: reutilizar retenes y juntas, montar rodamientos golpeando en lugar de con prensa, no marcar la posición de las tapas y olvidar sustituir el conjunto completo de un sincronizador cuando sólo se ha desgastado el anillo.
Cuatro familias: manual sincronizada (ZF Ecosplit, cajas G de Mercedes, GR/GRS de Scania), manual de garras sin sincronizar (Eaton Fuller), automatizada (ZF AS Tronic y TraXon, Volvo I-Shift, Scania Opticruise, Mercedes PowerShift, Renault Optidriver, Iveco EuroTronic) y automática con convertidor de par (Allison, Voith), esta última sobre todo en autobús y vehículos de servicio.
Por la placa de la caja, remachada en la carcasa: trae el tipo (16S 2220 TO, GRS 905, G 281-12…), el número de serie y, en ZF, la referencia de lista de piezas. El modelo de camión no basta, porque un mismo chasis se fabricó con varias cajas. Una foto de la placa y de la referencia grabada en la pieza dañada es lo que necesitamos para dar con el recambio.
Depende de lo que haya que sustituir una vez abierta: no es lo mismo un juego de sincronizadores que un eje secundario con sus engranajes. Por eso no se da precio cerrado sin diagnóstico. En nuestro taller de Getafe se desmonta, se valora el despiece y se presupuesta antes de reparar; en muchos casos sale más a cuenta que una caja de intercambio.
En la práctica no: los sincronizadores van sobre el eje secundario, dentro del tren de engranajes, y para llegar a ellos hay que desmontar la caja del vehículo, abrir la carcasa y extraer el eje. Lo que sí puede hacerse sin sacarla es sustituir retenes de salida, la horquilla de embrague o los actuadores externos de una caja automatizada.
Se puede sustituir el conjunto de esa relación sin tocar el resto, siempre que los engranajes implicados estén en buen estado. Con la caja abierta conviene revisar anillos y manguitos contiguos: volver a desmontar el conjunto por una pieza vecina que también estaba al límite obliga a repetir toda la operación de taller.
Con el vehículo parado y el motor al ralentí, escucha en punto muerto y luego pisa el pedal. Si el ruido desaparece al pisar, el foco está en el conjunto de embrague o en el collarín. Si aparece o cambia al engranar y rodar, el origen está dentro de la caja.
El divisor o splitter desdobla cada relación en dos escalones cortos para afinar el régimen. El grupo range o reductor duplica el total de marchas separando un rango corto de otro largo. Son conjuntos distintos, con averías propias, y pueden fallar sin que el resto del cambio esté afectado.
Solo si la superficie de apoyo está intacta. Un retén que ha trabajado mucho tiempo deja huella en el eje o en el casquillo, y el recambio nuevo vuelve a fugar sobre esa marca. Hay que revisar el estado del asiento y el respiradero antes de dar la reparación por buena.
Sí. Dentro de una misma familia de cajas conviven piñones con distinto número de dientes y de estrías, casi idénticos a simple vista. Contar dientes y estrías y anotar la referencia grabada es lo que evita recibir una pieza que entra en el eje pero no engrana con su pareja.